EL HOGAR
ESCENA
En el interior de las casas, donde el tiempo parece latir más despacio, las manos sostienen lo invisible. Se amasa el pan, se remienda la ropa, se limpia, se cuida, se ordena la vida. Son gestos silenciosos, repetidos, casi secretos, que construyen hogar y abrigo. En ellos habita una forma de amor que no hace ruido, pero que sostiene el mundo.