EL ESPECTÁCULO
Cuando la mar curte la vida y en la tierra se siembra la esperanza, la supervivencia del ser humano aflora con honestidad y dedicación. En lugares como Arona, donde el paisaje dialoga entre el sur árido y la cercanía del océano, hombres y mujeres humildes cuidan el sustento diario con esmero, para que la generosidad y la fertilidad de la naturaleza perduren en el tiempo como herencia para generaciones futuras.
Las manos de los hombres y las mujeres trenzan entre sus dedos una historia, un puente de mimbre y soga…, y de caña…, y de memoria. Estas manos fueron fuente de muchas alegrías; fueron realizadoras de ideas, creadoras de maravillosas artesanías. Con ellas modelaron la vida y el barro, hicieron tallas en madera… Con ellas fraguaron el hierro, cosieron heridas, redes y rosas, trabajaron el cuero y la piedra.
Con sus manos consiguieron el alimento de la mar: el pescado y la sal, tan presentes en la identidad costera del sur de Tenerife. Con ellas esparcieron semillas, regaron y araron la tierra seca, domando un territorio exigente como el de Canarias. Juntando sus manos rogaron por el agua… y honraron a la tierra con su sudor, levantando juntos la cosecha.
Las manos de los hombres y mujeres de Arona y de Canarias son manos creadoras: hacen del ayer el mañana y del mañana, el ahora.
PREMIO
«MEJOR ESPACIO SONORO»
El premiado espacio sonoro de Tarasca está inspirado en el folclore tradicional de Canarias. Se trata de una serie de composiciones concebidas desde un prisma cinematográfico, visual y sensorial, desde el que el oyente es capaz de moverse en un espacio atemporal; recuerdos, anhelos, esperanzas y euforias se entrelazan con las melodías que acompañan a los canarios y a las canarias en su camino.
También se reflejan las historias individuales, cercanas o lejanas, que viajan en forma de melodías desde otros pueblos: hermanos, abuelos, familias de otras tierras que hacen suya la tierra canaria.
La música que se interpreta en Tarasca pretende ser la emoción que vive el hombre y la mujer cuando no encuentran palabras…